Las familias forman parte de un mercado turístico cada vez más diverso, en el que la edad, las motivaciones, la estructura familiar y las necesidades del viajero ganan peso.
La industria turística afronta el final del viajero entendido como un consumidor homogéneo. La inteligencia artificial, los datos y la evolución de los estilos de vida están impulsando una demanda más personalizada, también cuando se trata de organizar viajes en familia. Las distintas estructuras familiares, las edades de los hijos, las motivaciones, el presupuesto, la accesibilidad o la búsqueda de experiencias concretas obligan a destinos y empresas a conocer mejor a sus clientes y adaptar sus propuestas a perfiles cada vez más diversos.
¿Existe todavía un único perfil de familia viajera?
La respuesta parece alejarse del sí. Una familia con niños pequeños tiene necesidades diferentes de otra con adolescentes; una familia que busca un viaje activo no se comporta igual que otra que prioriza el descanso, mientras que los viajes intergeneracionales incorporan además las necesidades de abuelos, padres y nietos.
Esta diversidad forma parte de un cambio más amplio en el comportamiento del viajero que estará presente en TIS – Tourism Innovation Summit 2026, que se celebrará del 6 al 8 de octubre en FIBES Sevilla. El encuentro analizará cómo la hiperpersonalización está modificando la relación entre las empresas turísticas y sus clientes, desde la inspiración hasta la reserva y la experiencia en destino.
El congreso reunirá a más de 8.000 profesionales del sector y contará con más de 400 expertos que abordarán las transformaciones que está experimentando la industria turística y las herramientas que pueden ayudar a empresas y destinos a responder a ellas.
La inteligencia artificial cambia la forma de buscar y reservar viajes
La inteligencia artificial está entrando en distintas fases del viaje. Ya no se limita a las operaciones internas de las empresas: también empieza a intervenir en la inspiración, la búsqueda de información, la comparación de alternativas y la planificación.
Sergio Torrijos, Head of Travel en Google, analizará en TIS2026 cómo puede evolucionar este recorrido del viajero. Junto a él, Ricardo Fernández, CEO de Destinia; Mario Gavira, CMO de Travelier; y Pere Vallès, CEO de Exoticca, abordarán el impacto de la IA en la relación con el cliente y en el papel que desempeñan proveedores, agencias, OTAs y plataformas tecnológicas.
La tecnología abre así la posibilidad de trabajar con variables mucho más precisas que las utilizadas tradicionalmente para segmentar la demanda. En el caso de un viaje familiar, la edad de los hijos, la duración disponible, el presupuesto, el tipo de alojamiento, las actividades buscadas o las necesidades de accesibilidad pueden cambiar por completo la recomendación de un mismo destino.
Del destino que se visita a la experiencia que se quiere vivir
Otro de los cambios que plantea TIS2026 es la evolución de las motivaciones. El viajero no siempre parte de un destino concreto, sino de una experiencia que quiere vivir. Este cambio tiene especial importancia para los destinos que trabajan con públicos especializados y buscan diferenciarse más allá de sus recursos turísticos tradicionales.
Wilfred Fan, Chief Commercial Officer de Klook, analizará el crecimiento del turismo de experiencias y el papel que desempeñan las redes sociales y el móvil en la elección de destinos y actividades.
La búsqueda puede comenzar por una actividad o una motivación como puede ser naturaleza, aventura, gastronomía, deporte, cultura o bienestar, y no necesariamente por el nombre del destino. Para los grupos familiares, además, conseguir que una misma experiencia resulte atractiva para diferentes generaciones o edades se convierte en un factor de decisión.
La hiperpersonalización obliga a conocer mejor al viajero
La combinación de inteligencia artificial, datos y conocimiento del cliente está impulsando la hiperpersonalización, especialmente visible en segmentos como el lujo, pero aplicable también a otros públicos.
Joan Roca, CEO y fundador de Essentialist; Beatriz Sajón, GM Europa Continental de Virtuoso; y Antonio Bignone, COO y cofundador de Serras Collection, debatirán en TIS2026 sobre las estrategias de personalización que realmente aportan valor y sobre su capacidad para convertirse en una ventaja competitiva.
Esta evolución supone superar una segmentación basada exclusivamente en la existencia de hijos y en su edad. Las nuevas estructuras familiares, las familias monoparentales, las familias numerosas, los grupos multigeneracionales y los viajes compartidos por varias unidades familiares responden a necesidades diferentes y pueden requerir productos y servicios distintos.
El concepto de viaje intergeneracional es especialmente significativo en este contexto. Abuelos, padres y nietos pueden compartir una misma escapada, pero no necesariamente tienen los mismos intereses, ritmos o necesidades. La capacidad de diseñar una experiencia que funcione para todos ellos es uno de los ejemplos más claros de por qué la personalización puede adquirir valor en este mercado.
La hotelería también adapta sus propuestas a las nuevas familias
La transformación de la demanda está obligando también al sector hotelero a revisar sus productos y experiencias. El crecimiento de los viajes intergeneracionales, las nuevas estructuras familiares, las estancias más largas, el bienestar y la búsqueda de conexión humana están modificando las expectativas de los huéspedes y sus hábitos de reserva.
David García Celdran, CCO de Abba Hoteles, analizará cómo está cambiando la forma de descubrir, comparar y contratar alojamiento. Helena Burstedt, Regional Vice President Development de Hyatt Hotels; Nayra González, General Manager del Hotel Miguel Ángel de Lopesan Hotels; Mónica Prieto, COO de Destinia; y Helena Murano, socia fundadora de Mujeres en Hospitality, participarán también en los debates sobre cómo las marcas deben rediseñar sus productos y propuestas de valor.
Accesibilidad y personalización: diseñar viajes sin barreras
La personalización está relacionada además con otro de los retos que afronta el sector: la accesibilidad. El turismo inclusivo empieza a plantearse no solo desde la responsabilidad social o el cumplimiento normativo, sino también desde la necesidad de crear productos que puedan ser utilizados y reservados por un número mayor de viajeros.
Miguel Carrasco, Director de Turismo de Impulsa Igualdad, y Jesús Hernández Galán, director de accesibilidad e innovación de Fundación ONCE, abordarán en TIS2026 cómo la tecnología y el diseño de producto pueden contribuir a eliminar barreras y desarrollar propuestas realmente accesibles y reservables.
La accesibilidad de un alojamiento, un transporte o una actividad puede condicionar las decisiones de todo el grupo y no únicamente las de la persona que necesita una adaptación concreta, ya sea un adulto, niño o un bebé que va en carrito. La información disponible antes de reservar y la posibilidad de conocer de antemano las condiciones reales de accesibilidad son, por ello, elementos relevantes en el proceso de decisión.
La confianza sigue siendo decisiva en un entorno dominado por los algoritmos
La tecnología puede facilitar la búsqueda y ofrecer recomendaciones cada vez más precisas, pero no elimina la necesidad de confianza. Las reseñas, las recomendaciones y los contenidos especializados continúan teniendo un papel importante en la decisión de compra, especialmente cuando se trata de viajes que implican a varias personas.
En este contexto, los creadores de contenido están ampliando su papel dentro del marketing turístico. Para los destinos y empresas turísticas, esta evolución implica también identificar qué canales y prescriptores tienen credibilidad ante cada segmento. Una audiencia especializada puede ofrecer un contexto y una capacidad de influencia diferentes a los de una comunicación turística generalista.
El turismo familiar, un segmento que también reclama mayor especialización
La evolución hacia una oferta turística más especializada también abre una oportunidad para el turismo familiar. No se trata únicamente de adaptar productos existentes para incorporar servicios dirigidos a niños, sino de entender la diversidad de las familias viajeras y diseñar propuestas que respondan a sus diferentes necesidades y motivaciones.
El calendario escolar, por ejemplo, condiciona buena parte de los periodos de viaje, pero no determina un único comportamiento. Las vacaciones de verano conviven con escapadas de puentes y fines de semana, viajes en Navidad o Semana Santa y nuevas posibilidades de viajar fuera de temporada cuando la edad de los hijos lo permite. A esto se suman los diferentes perfiles de viaje: familias con niños pequeños, familias con adolescentes, familias numerosas, monoparentales o viajes intergeneracionales en los que participan varias generaciones.
Esta diversidad convierte al turismo familiar en un segmento con capacidad para generar productos específicos y contribuir a una distribución más equilibrada de la demanda. Para los destinos, conocer mejor estos perfiles puede permitir pasar de una oferta genérica para “familias” a propuestas diseñadas para diferentes momentos y formas de viajar.
La especialización es también una de las vías que está explorando el sector para diferenciarse, atraer públicos con motivaciones concretas y reducir la estacionalidad. En este contexto, el turismo familiar tiene margen para ganar peso dentro de las estrategias de destinos y empresas turísticas, especialmente cuando se combina con productos como naturaleza, cultura, gastronomía, aventura, bienestar o experiencias intergeneracionales, cuyo objetivo principal es conectar y compartir vivencias juntos.
Del viajero medio a una oferta capaz de responder a diferentes necesidades
El debate que plantea TIS2026 va, por tanto, más allá de la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas. La transformación consiste en utilizar los datos y la tecnología para comprender mejor al viajero y diseñar propuestas más relevantes.
Para los destinos y empresas que trabajan con familias, esto supone asumir que no existe un único modelo de viaje. Una escapada con niños pequeños, unas vacaciones con adolescentes, un viaje de varias generaciones o una experiencia compartida por diferentes familias pueden partir de necesidades muy distintas.
La batalla por el viajero ya no se libra únicamente por precio, destino o volumen de oferta. En un mercado en el que las opciones se multiplican, conocer las necesidades concretas de cada público puede ser una de las claves para construir productos turísticos más competitivos y relaciones más duraderas con los viajeros.
TIS – Tourism Innovation Summit 2026 se celebrará del 6 al 8 de octubre en FIBES Sevilla. El programa abordará inteligencia artificial, hiperpersonalización, innovación, sostenibilidad, accesibilidad, experiencias y nuevas tendencias de consumo turístico.
