Madrid estrena temporada con nuevas propuestas de ocio que van mucho más allá del plan tradicional. Esta primavera, la capital suma experiencias inmersivas y espacios de adrenalina pensados para compartir en familia, donde el juego, el movimiento y la interacción son los grandes protagonistas.
Hemos seleccionado dos novedades recién llegadas que apuntan directamente a convertirse en planazo: desde saltar sin parar en un parque de camas elásticas de última generación hasta sumergirse en una exposición donde el arte se toca, se atraviesa y se vive desde dentro.
JumpYard Getafe, adrenalina y ocio activo para todas las edades
El nuevo centro de JumpYard en Getafe es una de las aperturas más potentes de ocio activo en Madrid. Ubicado en el Centro Comercial Bulevar, este espacio de más de 3.000 m² está diseñado para que tanto niños como adultos se muevan, salten y pongan a prueba su energía en un entorno seguro.
Más allá de las clásicas camas elásticas, la propuesta incluye experiencias que convierten la visita en algo mucho más completo. Desde SkyRider, un recorrido aéreo sobre las zonas de salto, hasta Clip N’ Climb, con paredes de escalada pensadas para todos los niveles, pasando por espacios inmersivos como MissionBox o juegos interactivos como Valo Jump.
Para los más pequeños, la KidsZone ofrece un entorno adaptado donde explorar y jugar con total seguridad, mientras que propuestas como JumpTower permiten experimentar la sensación de caída libre sin necesidad de experiencia previa.
Es un plan especialmente interesante para familias con niños a partir de 3 años, grupos de amigos o incluso celebraciones como cumpleaños, ya que el espacio está preparado para organizar eventos completos con catering y actividades personalizadas.
Balloon Museum Euphoria, una experiencia inmersiva donde el arte se juega
En el otro extremo del ocio, pero igual de impactante, llega a Madrid Euphoяia – Art is in the Air, la nueva exposición del Balloon Museum instalada en la Casa de Campo.
Esta propuesta rompe con la idea tradicional de museo para convertirse en una experiencia sensorial y participativa donde el visitante forma parte de la obra. A través de 14 instalaciones de gran formato creadas por artistas internacionales, el recorrido invita a interactuar, experimentar y dejarse sorprender.
Aquí el aire y los elementos inflables son el hilo conductor de un universo visual que conecta directamente con la emoción y el juego. Los niños pueden moverse entre espacios llenos de globos, atravesar laberintos de color o activar instalaciones que reaccionan al movimiento o incluso al latido del corazón.
Entre las obras más llamativas destacan los peces flotantes de Philippe Parreno, las salas llenas de globos de Martin Creed o las instalaciones lumínicas que convierten los latidos del público en un espectáculo visual colectivo. Todo ello en un entorno donde la escala, la luz y el movimiento generan una experiencia totalmente inmersiva.
Tras su éxito internacional en ciudades como Nueva York, Londres o París, esta exposición llega a Madrid con vocación de convertirse en uno de los planes culturales imprescindibles de la temporada, especialmente para familias que buscan una forma diferente de acercar el arte a los niños.


