Todo el mes de junio para quedar embelesado con uno de los tesoros gastronómicos de la región y símbolo de la cocina de Aranda de Duero. 8 asadores participan este año en las Jornadas Gastronómicas ofreciendo no sólo el preciado Lechazo Asado, sino también otros manjares de la zona y por supuesto, el mejor vino de Ribera del Duero.Una oportunidad para las familias que disfrutan alrededor de una buena mesa.

 

Cierra los ojos un instante e imagina un asador típico de Aranda de Duero con su horno de leña a pleno rendimiento. No paran de salir fuentes de barro cocido conteniendo una pieza suculenta y humeante de carne que desprende un aroma hipnótico. Es el Lechazo Asado, una cría de oveja de 9 a 12 semanas y de no más de 12 kilos que sólo se ha alimentado con leche. Con su tostado característico, este plato es muy fácil en cuanto a preparación previa, pero sumamente complejo para obtener ese punto de ternura en el interior con el crujiente del exterior.

Quienes tienen esa maestría son los 8 asadores participantes en estas Jornadas Gastronómicas: 51 del Sol,  Aitana, Hotel Montermoso, Tudanca, El Ventorro, La Casona de la Vid, Casa Florencio y Lagar de Isilla. Todos ellos tienen en común el cariño por las cosas bien hechas, el respeto por la tradición y la apuesta por el producto local.

Todos ellos han diseñado dos menús: el menú Jornadas Gastronómicas del Lechazo Asado, con un precio cerrado de 55 €; y el menú Aranda Capital del Lechazo, cuyo precio depende de cada establecimiento.

El primer menú gira, como es habitual, en torno a las Jornadas del delicioso lechazo asado. Se trata de una cría de oveja de 9 a 12 semanas y de no más de 12 kilos que sólo se ha alimentado con leche. Con su tostado característico, este plato es muy fácil en cuanto a preparación previa, pero sumamente complejo para obtener ese punto de ternura en el interior con el crujiente del exterior.

Aunque, lógicamente, el lechazo es la estrella durante estas jornadas, conviene no olvidar otras especialidades culinarias de la gastronomía arandina. Platos elaborados con el mejor producto de cercanía, propuestas innovadoras o las recetas de toda la vida son el complemento perfecto en estos menús cuidadosamente diseñados para disfrutarlos durante el mes de junio. Cecina de León con lascas de parmesano, tostas de pan y mermeladas; crema de ajo blanco con sardina ahumada y toques de uva; Alubia de la Bañeza con manitas de lechazo; o mollejas con yema de huevo empanadas y cebolla crujiente, son algunas de las elaboraciones con las que los asadores sorprenderán a sus comensales en forma de entrantes previos al suculento lechazo.

 

Aranda de Duero, la capital de la Ruta del Vino Ribera del Duero

 

El segundo menú también tiene como plato estrella el lechazo, sin embargo, cada asador opta por un repertorio más amplio de entrantes. Verdaderas creaciones de las cocinas de los asadores, que buscan esa sorpresa generalizada entre todos aquellos que vienen predispuestos a disfrutar de un buen lechazo y además, se llevan una agradable impresión probando el mejor producto de la zona.

Queda por delante todo un mes de sabor, de ratos únicos para pasar con la familia, disfrutando del buen tiempo en Aranda de Duero, sentándose a la mesa de un asador y vivir una experiencia gastronómica inolvidable en las Jornadas del Lechazo.