El histórico establecimiento de Font Romeu duplica su capacidad con 22 nuevas habitaciones tematizadas y suma nuevas propuestas para quienes buscan una escapada entre naturaleza, confort y gastronomía en los Pirineos franceses.

 

El Grand Hotel L’Ermitage de Font Romeu continúa su evolución con una importante ampliación que permitirá al establecimiento pasar de 22 a 44 habitaciones. La inauguración oficial está prevista para el próximo 5 de julio, coincidiendo con el paso del Tour de Francia frente al hotel. La actuación incorpora nuevas habitaciones inspiradas en grandes montañas del mundo, varias opciones pensadas para familias y una renovada apuesta gastronómica en su restaurante Le Saint Anne.

La ampliación llega apenas unos meses después de que Rutaenfamilia visitara el Grand Hotel L’Ermitage durante un recorrido por los Pirineos Orientales. Situado junto a la histórica ermita de Font Romeu y con una de las panorámicas más espectaculares sobre el macizo del Cambre d’Aze, el establecimiento se ha convertido en uno de los alojamientos con más personalidad de esta zona de la Cerdanya francesa.

 

Habitaciones inspiradas en las grandes montañas del planeta

Las nuevas habitaciones tienen detalles decorativos traídos de diferentes continentes

 

La ampliación del Grand Hotel L’Ermitage supondrá un antes y un después para el establecimiento. El próximo 5 de julio, coincidiendo con el paso del Tour de Francia frente al hotel, abrirán sus puertas 22 nuevas habitaciones que duplicarán la capacidad actual del alojamiento. El proyecto ha sido concebido por la decoradora Helène Bien, responsable de una intervención que combina diseño contemporáneo, artesanía y numerosos guiños a la historia y al entorno de Font Romeu.

Mientras las habitaciones históricas estaban dedicadas a grandes montañas europeas, el nuevo ala invita a viajar por otros continentes. “Las antiguas eran las montañas de Europa; ahora son las montañas del mundo”, explicó el propietario del hotel, Jean Parent, durante la visita a las nuevas instalaciones. Cada planta se inspira en un continente diferente y cada habitación recrea la atmósfera de una montaña concreta a través de materiales, colores, mobiliario y elementos decorativos cuidadosamente seleccionados.

Durante el recorrido por las habitaciones es posible pasar de las referencias bereberes del Atlas marroquí a los paisajes de Mongolia o las cordilleras de Afganistán. En algunas habitaciones aparecen puertas antiguas recuperadas, piezas artesanales, lámparas inspiradas en la fauna local o elementos arquitectónicos originales que han sido preservados durante la reforma. “Cada habitación tiene una inspiración”, resumía Parent mientras mostraba espacios todavía ultimando los últimos detalles antes de la inauguración.

 

En este cabecero hay partes de diferentes etapas de la vida de Jean Parent

 

La intervención también ha permitido poner en valor elementos estructurales preexistentes del edificio. Algunas vigas, tensores y piezas originales se han conservado e integrado en la nueva decoración, reforzando el carácter único del hotel. Incluso la espectacular escalera que conecta los nuevos espacios fue diseñada expresamente por Helène Bien como una pieza central del proyecto.

La sensación de amplitud es otro de los rasgos distintivos de las nuevas habitaciones. Grandes ventanales permiten que la luz natural entre en los espacios y acercan el paisaje pirenaico al interior, mientras que los amplios baños, muchos de ellos también iluminados de forma natural, contribuyen a crear una atmósfera relajante y acogedora.

 

Amplios baños con luz natural

Nuevas habitaciones familiares que pueden independizarse

Entre las 22 nuevas habitaciones destacan varias configuraciones pensadas para familias. Algunas de ellas pueden conectarse o independizarse del resto de la planta para ofrecer mayor privacidad y flexibilidad según las necesidades de cada grupo. “La idea es que se puedan cerrar como un apartamento para una familia”, explicó Jean Parent durante la presentación del proyecto.

Esta solución permite disponer de espacios amplios y cómodos para quienes viajan con niños sin renunciar al ambiente exclusivo del establecimiento. La distribución ha sido diseñada para favorecer tanto la convivencia familiar como la tranquilidad, algo especialmente apreciado en estancias de varios días en la montaña.

Más allá del incremento de capacidad, la ampliación refleja la filosofía personal con la que Parent ha impulsado la transformación del hotel durante los últimos años. Preguntado por la rentabilidad de una inversión de esta magnitud, el propietario respondió con una sonrisa: “Nunca hice los cálculos. Es más un proyecto de pasión que económico”. Una declaración que resume bien el espíritu de una reforma donde cada habitación cuenta una historia y donde la experiencia del huésped ha primado sobre cualquier otro criterio.

 

Las nuevas habitaciones del hotel situadas en el edificio anexo abrirán a primeros de julio

 

El resultado es una ampliación que dialoga con la historia del edificio sin renunciar a la innovación. Tradición, diseño, patrimonio y una fuerte personalidad se combinan para reforzar el carácter singular de uno de los hoteles más emblemáticos de Font Romeu en el antiguo albergue de peregrinos en este enclave a mitad de camino entre Roma y Santiago de Compostela.

 

Una experiencia gastronómica con sabor a Pirineos en Le Saint Anne

 

La otra gran apuesta del hotel llega de la mano de su restaurante Le Saint Anne, que propone un menú sorpresa de cinco pases por 75 euros centrado en los mejores productos del Rosellón y los Pirineos.

El espacio ofrece un ambiente especialmente acogedor. Grandes ventanales que se extienden desde el suelo hasta el techo permiten contemplar el macizo del Cambre d’Aze mientras una imponente chimenea organiza la sala alrededor de mesas y sillones. La madera, la piedra, los tonos blancos nacarados, los juegos de iluminación y una espectacular bodega acristalada completan una atmósfera elegante y cálida.

La propuesta culinaria cambia según la temporada y la inspiración del chef Robin Parent. En un mismo menú pueden aparecer ostras, trucha de los Pirineos, ternera rosada de montaña, ciervo acompañado de salsa de arándanos o incluso un sorprendente trampantojo de champiñón convertido en postre..

 

Planes para disfrutar de Font Romeu junto al hotel

Desde el hotel se puede llegar andando al circuito de Parcour Corde Game

 

La ubicación del Grand Hotel L’Ermitage permite además acceder fácilmente a algunas de las actividades más atractivas de la Cerdanya francesa. A pocos minutos se encuentra el Musée Sans Murs, un original museo al aire libre que invita a pasear entre 20 esculturas contemporáneas de gran formato repartidas por distintos puntos del bosque de Font Romeu. Muy cerca también arranca la subida a la Colina del Calvario, una sencilla ruta de senderismo con magníficas vistas sobre el valle y las montañas circundantes.

 

Esta maravillosa Gruta de Fontrabiouse está a media hora del hotel.

 

Para quienes buscan emociones más intensas, el parque de aventura Parcours en Corde Game ofrece circuitos entre árboles adaptados a diferentes edades, mientras que la pista de patinaje sobre hielo permite disfrutar de una actividad clásica tanto en invierno como en verano. Y a apenas media hora en coche, una de las visitas más sorprendentes de la región es la Gruta de Fontrabiouse, una espectacular cueva natural repleta de estalactitas y formaciones geológicas que fascina tanto a adultos como a niños.