Bodega Palacios ofrece cocina tradicional cordobesa con el aceite DO Baena como ingrediente central, en un ambiente familiar perfecto para una escapada gastronómica a Baena.
Bodega Palacios defiende una cocina de raíz cordobesa que no esconde su ingrediente principal: el aceite de oliva virgen extra con Denominación de Origen Baena, presente tanto en los platos salados como en los dulces. Es una cocina pensada para quienes buscan sentarse a la mesa en familia durante una escapada a Baena y acercarse, plato a plato, a los sabores tradicionales de la Campiña cordobesa, desde los guisos de siempre hasta los postres con vino dulce de la zona.
Una cocina construida alrededor del aceite DO Baena
En Bodega Palacios, el aceite de oliva virgen extra DO Baena no es un simple aliño, sino el ingrediente que atraviesa buena parte de los platos, desde los guisos más contundentes hasta los postres. Esa forma de cocinar responde a una idea que comparte toda la comarca: entender la gastronomía del territorio como una extensión del propio paisaje de olivos que rodea el pueblo, en el que cada plato acaba contando, de alguna manera, la misma historia que los olivares.
El restaurante organiza también experiencias de cata de aceite de oliva y de vinos locales, en la línea de lo que ya ofrecen otras casas de la comarca, como la almazara Núñez de Prado o la cooperativa Guadalupe. Es una forma más de que la comida en Baena no se quede solo en la mesa, sino que siga explicando a los más pequeños de qué está hecho, literalmente, cada plato que tienen delante.
Del paté de perdiz al mojete de los aceituneros
Entre los platos que mejor representan su cocina está el paté de perdiz con crujiente de trigo, pensado para untar sobre unas tortitas fritas en aceite que recuerdan, por textura, al pan casero de toda la vida. Junto a él aparece el mojete de patatas, una receta humilde nacida en el campo como sustento diario de los aceituneros de Baena durante los meses duros de la recogida de la aceituna: patatas fritas en abundante aceite de oliva virgen extra DO Baena, un majado de ajo y pan frito con azafrán, un toque de vinagre y un huevo cuajado en el propio guiso.
Las berenjenas crujientes con un toque de miel de caña son otro de los platos habituales de la casa, un clásico de la cocina cordobesa que en realidad tiene siglos de historia: la berenjena llegó a la península en el siglo diez de la mano de los árabes, junto con la técnica de fritura que todavía hoy se usa para que quede crujiente por fuera y fundente por dentro, sin absorber grasa, con ese contraste final de dulzor que aporta la miel de caña. Entre los primeros platos no falta tampoco la mazamorra cordobesa con membrillo, uvas y aceite DO Baena, una crema de pan, almendra y ajo heredera de las gachas romanas y perfeccionada por la cocina andalusí, que durante siglos fue sustento de campesinos.
La carrillada al Oloroso y el postre con Pedro Ximénez
Entre los platos principales destaca una carrillada de cerdo cocinada con una reducción de vino Oloroso de la tierra, de las bodegas de la Denominación de Origen Montilla-Moriles que guardan su vino en tinajas bajo velo de flor. Es un guiso que exige paciencia: carne limpia, estofada a fuego lento durante horas en su propio jugo, con un buen sofrito y ese vino Oloroso cuya potencia, sus notas de frutos secos y el fondo de madera de bota consiguen una salsa oscura y brillante, con una intensidad difícil de lograr con otro tipo de vino.
El broche lo pone una tarta de queso horneada con una reducción de Pedro Ximénez, el gran vino dulce de la comarca con el que también se crían las botas en las bodegas de la Campiña. El resultado es un postre cremoso en el que el dulzor tostado del Pedro Ximénez, con sus notas de pasas y madera, equilibra la frescura del queso, trasladando al plato esa costumbre tan de Baena de cerrar la comida con una copa de vino dulce.
Bodega Palacios, un restaurante familiar para parar en la ruta por Baena
Bodega Palacios está en la Avenida Padre Villoslada, muy cerca del casco histórico de Baena, en un local que se presenta como acogedor y familiar. Tiene terraza para comer al aire libre y es accesible para personas con movilidad reducida, dos detalles que facilitan bastante la parada con niños durante una escapada a Baena. Es, en definitiva, una opción pensada para sentarse a comer en familia y acercarse a la gastronomía tradicional de la comarca, antes o después de visitar la almazara, la bodega o el casco histórico del pueblo.
Guía práctica
📍Bodega Palacios. Avenida Padre Villoslada, 65, Baena (Córdoba)
🍽️ Especialidades: paté de perdiz con crujiente de trigo, mojete de patatas, carrillada al Oloroso y tarta de queso con Pedro Ximénez
💶 Precio medio: 20-30€





