Andorra apuesta este verano por un turismo familiar más experiencial, con actividades en plena naturaleza, cultura, gastronomía y propuestas pensadas para disfrutar de la montaña con niños.
Andorra quiere consolidar su transformación como destino de verano y reforzar su posicionamiento entre las familias que buscan naturaleza, actividades al aire libre y experiencias diferentes. El país ha presentado en Madrid su programación para la temporada estival, marcada por la apuesta por un turismo más sostenible, menos masificado y centrado en aumentar las estancias. “No queremos crecer demasiado en visitantes, queremos crecer en turistas que pernocten y disfruten de experiencias de más calidad”, explicó Betim Budzaku, director general de Andorra Turisme durante el acto.
Vacaciones en Andorra en familia con actividades para todas las edades
Entre las propuestas destacadas para este verano sobresalen los planes dirigidos a familias con niños. Andorra sigue reforzando su oferta de actividades en la montaña para acercar la naturaleza a los más pequeños de forma lúdica y educativa.
Uno de los proyectos más populares es Macarulla, una colección de rutas temáticas circulares y sencillas donde los niños descubren personajes mágicos, juegos y sorpresas en plena naturaleza. “Queríamos crear maneras de motivar a los niños para que conecten con la montaña y aprendan a disfrutarla y respetarla”, explicó Noemí Pedra, directora de marketing de Andorra Turisme.
También regresa la búsqueda de los Tamarros, unas figuras gigantes repartidas por las siete parroquias andorranas que convierten las excursiones familiares en una aventura interactiva.
A estas propuestas se suman espacios como Mon(t) Magic Family Park, en Canillo, con tirolinas, toboganes, circuitos y actividades infantiles en altura, o Naturland, donde se encuentra el Tobotronc, considerado el tobogán alpino más largo del mundo.
Puentes tibetanos, miradores y naturaleza para descubrir Andorra en verano
La montaña vuelve a ser el gran eje de las vacaciones en Andorra en familia. El país quiere aprovechar su entorno natural (el 92% de su territorio es naturaleza) para atraer a viajeros que buscan temperaturas más suaves y experiencias al aire libre.
Entre las actividades más llamativas figura el puente tibetano de Canillo, de 603 metros de longitud y suspendido a más de 150 metros de altura, así como el mirador solar de Tristaina, una de las panorámicas más espectaculares de los Pirineos.
Andorra cerró 2025 con 9,2 millones de visitantes y más de 12 millones de pernoctaciones, unas cifras que el destino considera ya cercanas a su límite de capacidad. Por ello, la estrategia turística se centra ahora en atraer un visitante más experiencial y distribuir mejor el turismo por el territorio.
“Estamos cómodos con estas cifras, pero queremos un turismo más premium y más repartido por todo el país”, señalaron desde Andorra Turisme.
Cirque du Soleil y grandes eventos para animar el verano andorrano
La programación cultural volverá a ser uno de los grandes atractivos del verano. Del 3 de julio al 2 de agosto, Andorra acogerá una nueva producción exclusiva de Cirque du Soleil, creada únicamente para el país y basada este año en el universo de Radio Andorra.
El espectáculo, que solo podrá verse en Andorra, se ha convertido en uno de los principales motores turísticos del verano. Según datos del propio destino, el 75% de los asistentes asegura que el show es uno de los motivos principales para viajar al país en julio.
Además, el calendario incluye festivales como ClàssicAnd, dedicado a la música clásica y la danza; el Festival Internacional de Jazz de Escaldes-Engordany; competiciones de bicicleta de montaña; o una nueva edición de Andorra Taste, el encuentro gastronómico que reivindica la cocina de alta montaña.
La gastronomía de alta montaña gana protagonismo
La gastronomía se ha convertido en otro de los pilares estratégicos del destino. Durante la presentación, Noemí Pedra explicó cómo Andorra está trabajando para construir una identidad culinaria propia basada en la cocina de montaña, los productos de proximidad y la colaboración entre productores, restauradores y chefs.
“Queremos que la gastronomía de Andorra sea relevante y que ayude a posicionar al país internacionalmente”, destacó Pedra, que también subrayó la importancia de formar a los profesionales para adaptarse a las nuevas tendencias y canales digitales.
El evento gastronómico Andorra Taste reunirá nuevamente a cocineros internacionales y restaurantes locales en septiembre, con actividades profesionales y degustaciones abiertas al público.
Museos y patrimonio para conocer la historia de Andorra con niños
Más allá de la naturaleza y los grandes eventos, Andorra también quiere potenciar su patrimonio cultural y sus museos como parte de la experiencia turística familiar.
Espacios como Casa de la Vall, Casa Cristo o Casa d’Areny-Plandolit permiten descubrir cómo era la vida tradicional en los Pirineos y acercar a los niños la historia y la identidad del país de forma didáctica.
La estrategia cultural también incluye nuevas colaboraciones con National Geographic para divulgar el patrimonio románico andorrano y su importancia histórica.
