Esta temporada os habéis decidido por disfrutar de unos días en la nieve en familia y calzaros por primera vez unos esquís. Si es así, aquí tienes unos consejos para esquiar con niños.

 

Si por fin este año es el de vuestro bautizo de esquí en familia, para dar los primeros pasos sobre la nieve aquí te dejamos algunas claves.

 

El esquí no tiene edad

No existe una edad establecida para iniciarse en este deporte. Entre los 3 y los 5 años es, según ATUDEM, una buena edad para empezar a esquiar, aunque esto siempre dependerá de las habilidades de cada niño y de la frecuencia con la que visite las estaciones de esquí. Si bien entre los 3 y los 5 años es la edad ideal para familiarizarse, desde la asociación apuntan que entre los 6 y los 8 años es cuando se empiezan a ver los primeros progresos, por cuestiones de desarrollo personal y psicomotriz.

 

Llevar ropa de nieve y crema solar

El primer paso para prepararnos para la nieve es tener listo todo el material que necesitamos para esquiar. Es recomendable hacer un checklist con todo lo imprescindible, según nos recomienda el portal de viajes de esquí Esquiades.com, ya que además de cosas obvias, como ropa de nieve, gorro o gafas, hay otras que se suelen olvidar frecuentemente. Una de ellas es la crema solar, ya que tendemos a pensar que solo corremos el riesgo de quemarnos cuando vamos a destinos de playa. Además de la altitud, hay que tener en cuenta que los rayos del sol reflejan en la nieve, lo que hace que la radiación recibida sea mayor. Llevar protección adecuada ayudará a prevenirlas más que probables quemaduras tras una larga jornada.

Como cualquier adulto, los niños deben contar con el equipo adecuado para la práctica de este deporte. Lo primero que se debe hacer es habituar al niño a la ropa necesaria para este deporte (anorak, botas, gorro, gafas, etc.), que por lo general la perciben como algo molesto e incómodo que le dificulta la movilidad. Tanto si el material es alquilado o de propiedad, la ropa para la nieve debe aislar del frío, el viento y la humedad, así como retener el calor corporal y permitir la transpiración.

En ATUDEM aconsejan llevar dos pares de guantes, ya que los niños siempre acaban con las manos mojadas al estar en contacto permanente con la nieve. Asimismo, aconsejan equipar a los pequeños con una braga por debajo del casco, para proteger la cabeza del frío, y gafas de ventisca, para evitar que se pierdan.

 

Iniciarse poco a poco en este deporte

Para que los más pequeños de la casa se conviertan en amantes del esquí es importante que vean este deporte como un juego. ATUDEM recomienda que el primer contacto con la nieve sea en los parques o jardines de nieve de las estaciones, generalmente un espacio cerrado con diferentes instalaciones, como cintas o cabañas de juego, donde los niños pueden experimentar con la nieve y dar sus primeros pasos con los esquís. Una vez perdido el miedo, las estaciones disponen de pistas para debutantes, en las que los más pequeños (y principiantes) pueden empezar a esquiar y habituarse a coger un arrastre.

 

Consultar el mapa de la estación de esquí

La mayoría de estaciones tienen mapas en los puntos de información que nos serán muy útiles para conocer los recorridos y el nivel de las pistas. Las pistas de color verde son las dirigidas para los debutantes y las que tienen una menor dificultad. Estas zonas están caracterizadas por su recorrido tranquilo y pequeñas cuestas donde aprender las técnicas de esquí. Las pistas azules por su parte cuentan con algunos descensos un poco más empinados. Las pistas de nivel rojo son las de dificultad media-alta y cuentan con algunas zonas de riesgo. Y por último, están las pistas negras recomendables solo paraaquellos esquiadores más avanzados.

 

Apuntarse a las Escuelas de Esquí

 

 

Si es nuestra primera vez es muy útil contratar el servicio de los profesionales de las escuelas de esquí que podemos encontrar en la mayoría de las estaciones. Existen diferentes tipos de clases: grupales e individuales fundamentalmente. Podemos contratar el servicio de clases grupales, donde compartiremos las indicaciones con gente de nuestro nivel. O bien, podemos optar por clases individuales en las que presumiblemente avanzaremosmás rápido y contaremos con los consejos y atención personalizada de un esquiador profesional.

 

Seleccionar una estación adecuada

 

 

¿Cuáles son las mejores estaciones para esquiadores inexpertos? En todas podemos encontrar pistas verdes y escuelas para aprender a esquiar, pero algunas están más preparadas que otras para dar los primeros pasos en el mundo de la nieve. Por ejemplo, la escuela de Formigal está reconocida por el Comité de la Escuela Española de Esquí y la Federación Española de Deportes de Invierno. Por su parte, la estación de Candanchú es también una de las más recomendadas para los debutantes. Tiene 8 pistas verdes que van aumentando progresivamente de dificultad. Además, sus pistas muy anchas y largas. Otra de las estaciones que es recomendada para los novatos por sugran cantidad de pistas verdes es la de Pal-Arinsal.

 

Tener en cuentalas condiciones climatológicas

Si no tenemos desarrolladas habilidades para el esquí, mejor no encontrarnos otros factores que nos dificulten aún más esta tarea. Para evitarlo, es recomendable prestar atención a la información meteorológica a lo largo de la semana. Nevadas intensas, mucho frío o vientos extremos podrían marcar negativamente nuestra primera toma de contacto.

 

No forzar nuestras capacidades

 

No esquiar por encima de nuestras posibilidades. Puede parecer obvio, pero el esquí es un deporte que necesita tiempo y constancia para poder dominarlo con soltura. Especialmente durante nuestros primeros días es recomendable hacer paradas cada cierto tiempo para coger fuerzas y asimilar lo aprendido. No debemos forzar nuestras capacidades ni agobiarnos al ver, por ejemplo, a niños muy pequeños dominando el esquí casi como deportistas olímpicos. La paciencia y la constancia serán nuestros mejores aliados.

 

Esquiar de forma segura

Para disfrutar de la nieve sin preocupaciones, desde ATUDEM se recomienda contratar un seguro de esquí, que se puede adquirir en la propia estación. Dependiendo del contrato, este seguro cubre al esquiador ante accidentes, búsqueda y rescate, transporte sanitario o pérdida de forfait, entre otros.

Además, el Reglamento de Funcionamiento de la estaciones, ATUDEM establece que los niños deben estar en todo momento bajo la supervisión de un adulto responsable y recomienda el uso de casco y otros elementos de seguridad, como la tortuga, para protegerlos en caso de caídas.

 

Disfrutar del ambiente de la estación

Esquiar es mucho más que un deporte. Todo lo que rodea al esquí hace que sea una experiencia de ocio en mayúsculas. Bares, restaurantes, cafeterías, fiestas posteriores, y un sinfín de opciones y actividades para todos los gustos existen hoy en día en cualquier estación del país. Todo ello está contribuyendo en gran medida a que cada vez haya más aficionados al esquí.