Del mercado modernista a las plazas con terraza del casco histórico, cinco direcciones para comer en Perpiñán con niños sin renunciar a la buena mesa.
Encontrar dónde comer en Perpiñán con niños es más fácil de lo que parece, y no solo por la oferta: la ciudad tiene la ventaja añadida de que casi todas sus mejores direcciones están a un paseo corto entre sí, en pleno casco histórico. Desde el ambiente informal y multicultural del mercado Vauban hasta las plazas con terraza y menú infantil de la plaza de Aragón y la plaza del Ayuntamiento, pasando por una mesa con más encanto junto al Castillet para una cena algo más tranquila, esta selección cubre cualquier plan familiar sin salir del centro.
Índice de contenidos
- Mercado Les Halles Vauban: un plato distinto para cada uno
- Le Grand Café de la Bourse: la brasserie clásica frente al Ayuntamiento
- Chez Nanou: brochetas de carne y de pescado para compartir
- Le Grand Café de la Paix: tapas, burgers, pizzas y pescado en la plaza de Aragón
- Le Vip: la mesa con más encanto del casco antiguo
- Guía práctica
- Preguntas frecuentes
Mercado Les Halles Vauban: un plato distinto para cada uno
Cuando en una familia nadie se pone de acuerdo con lo que le apetece comer, Les Halles Vauban resuelve el problema de un plumazo. Instalado en un edificio de estructura modernista con un marcado ambiente industrial, el mercado reúne bajo el mismo techo puestos de cocina tailandesa, japonesa, mexicana e italiana, una pizzería y otro puesto especializado en pasta fresca, además de una barra de brochetas al más puro estilo steakhouse. A eso se suman los puestos tradicionales de siempre: frutería, pescadería, quesería y una cava de vinos donde elegir la botella y llevársela a cualquier mesa del recinto.
Fuera, una terraza junto al canal ofrece mesas al aire libre, ideales para que los niños tengan algo más de espacio mientras los adultos terminan de comer con calma. Es, sin duda, la opción más flexible y menos formal de esta selección, perfecta para una comida rápida entre visita y visita.
Le Grand Café de la Bourse: la brasserie clásica frente al Ayuntamiento
Para quienes prefieren el formato brasserie de toda la vida, Le Grand Café de la Bourse ocupa una posición privilegiada en la plaza frente al Ayuntamiento, con una terraza rodeada de edificios monumentales que conserva incluso alguna gárgola tallada con forma de barco, recuerdo de la vocación marítima y comercial que tuvo esta zona de la ciudad. La carta es amplia y clásica, con entrantes como el carpaccio de lubina o la ensalada César, platos de carne como el tartar de buey preparado al momento o el steak au poivre, y una especialidad que destaca sobre el resto: un espectacular lenguado a la meunière (sole meunière fraîche).
Tiene también su propio menú infantil, con coquillettes con jamón o tiras de pollo crujiente de plato principal y bola de helado de postre, y una carta de postres caseros donde no falta la clásica tarta tatín ni la mousse de chocolate. Abierto todos los días a mediodía y por la noche, es una opción segura para quien busca una comida sin sorpresas pero con buen producto.
Chez Nanou: brochetas de carne y de pescado para compartir
Chez Nanou está en la plaza de Aragón, junto al Palacio de Justicia, una plaza con fuentes llena de restaurantes y terrazas con un ambiente muy agradable para comer o cenar en familia. Su formato es de los que funcionan especialmente bien con niños: una carta centrada en brochetas que cada comensal elige a su gusto, con opciones tanto de carne (buey, pluma, pluma marinada, pollo marinado, salchicha de Toulouse, merguez) como de pescado y marisco, estas últimas con gambas al ajillo, una brocheta de rape y gambas en salsa al azafrán y calamares al perejil. De hecho, en nuestra visita las brochetas de pescado gustaron todavía más que las de carne. Todas llegan acompañadas de patatas fritas, verduras de temporada, ensalada verde o gratín dauphinois, un formato que evita discusiones sobre qué pedir y que a los más pequeños les resulta visualmente muy atractivo.
El restaurante tiene también su propio menú infantil para menores de 12 años, y una carta de postres y helados con sabores catalanes, incluida la clásica crema catalana, además de copas de helado más elaboradas como el café liégeois o el colonel.
Le Grand Café de la Paix: tapas, burgers, pizzas y pescado en la plaza de Aragón
A pocos pasos de Chez Nanou, en esa misma plaza de Aragón llena de terrazas junto al Palacio de Justicia, Le Grand Café de la Paix propone una carta pensada para gustar a toda la familia sin excepción: tapas como la tabla de charcutería o las gambas en tempura, hamburguesas caseras, pizzas horneadas al momento (con opciones tan catalanas como la de chorizo o tan clásicas como la de queso de cabra y miel) y una sección entera de mejillones preparados de varias formas. La carta no se queda solo en pizzas y hamburguesas: también incluye pescado, con un bacalao gratinado al alioli y una sepia a la plancha con perejil entre sus platos principales.
El local tiene menú infantil para menores de 10 años, con plato principal a elegir y postre incluido, y una carta de helados que no se limita a los sabores de siempre: hay opciones con crema catalana, turrón de Jijona o rousquille catalana, la pasta típica de anís de la región. Con terraza y un ambiente desenfadado, es de las direcciones que mejor combinan el gusto de los adultos con la paciencia limitada de los niños a la hora de esperar la comida.
Le Vip: la mesa con más encanto del casco antiguo
Para una cena en familia algo más cuidada, sin dejar de estar a un paseo del centro, Le Vip es la opción con más carácter de esta selección. Su propio nombre es ya una declaración de intenciones: en catalán, «Le Vip» juega con la expresión vineu i profiteu, algo así como «venid y disfrutad». Abierto desde 1999 junto a la misma torre del Castillet, destaca por una decoración cuidada hasta el último detalle y un propietario que suele recibir personalmente a sus clientes.
Su carta apuesta por platos de mercado bien ejecutados: tartar de buey preparado al gusto, magret de pato entero a la parrilla con salsa al banyuls, entrecot con salsa de pimienta o al Banyuls, y una selección de postres clásicos franceses como el baba al ron o la tarta tatín con helado de vainilla. No es un restaurante pensado específicamente para niños pequeños, pero su ambiente relajado y su carta variada lo convierten en una buena elección para familias con hijos algo mayores que buscan cerrar el viaje con una cena con más mantel.
Guía práctica
| Local | Ubicación | Estilo | Menú infantil |
|---|---|---|---|
| Les Halles Vauban | Mercado, junto al canal | Mercado gastronómico, multicocina | Sin carta fija, cada uno elige su puesto |
| Le Grand Café de la Bourse | Plaza frente al Ayuntamiento | Brasserie clásica | Sí, edad no especificada en carta |
| Chez Nanou | Plaza de Aragón, junto al Palacio de Justicia | Brochetas de carne y pescado para compartir | Sí, menores de 12 años |
| Le Grand Café de la Paix | Plaza de Aragón, junto al Palacio de Justicia | Tapas, burgers, pizza y pescado | Sí, menores de 10 años |
| Le Vip | Junto al Castillet | Bistró con encanto, cocina de mercado | No tiene carta infantil, recomendado para niños algo mayores |
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la opción más práctica para comer en Perpiñán con niños pequeños?
El mercado Les Halles Vauban, por su formato informal y su variedad de cocinas bajo un mismo techo, que evita discusiones sobre qué pedir y permite comer al aire libre en su terraza junto al canal.
¿Todos estos restaurantes tienen menú infantil?
Le Grand Café de la Bourse, Chez Nanou y Le Grand Café de la Paix cuentan con menú infantil específico. Le Vip, sin carta infantil propia, funciona bien igualmente con niños algo mayores en una cena más tranquila.
¿Están estos restaurantes cerca del centro histórico de Perpiñán?
Sí, todas las direcciones de esta selección están en el casco histórico o a un paseo corto de él: junto al Ayuntamiento, en la plaza de Aragón o junto al Castillet, lo que permite combinar la comida con la visita a pie sin desplazamientos.
¿Es necesario reservar mesa en temporada alta?
Es recomendable, especialmente en Le Vip y Le Grand Café de la Bourse durante los meses de verano, cuando la ciudad recibe más visitantes y las mesas con terraza se llenan rápido.









