La familia Galicia, confiteros de Tordesillas desde 1850, desembarca en la capital con una tienda pop-up en el centro comercial ABC Serrano, abierta del 23 de octubre de 2026 al 23 de enero de 2027. La marca presentó sus novedades en un almuerzo en el restaurante Ovillo de Madrid, donde los Toritos de Chocolate se perfilaron como el dulce estrella de estas fiestas.

La quinta y la sexta generación de la familia Galicia viajaron a Madrid para contar los últimos pasos de una confitería que nació en el centro de Tordesillas hace más de 175 años. Álvaro Galicia, que forma la sexta generación junto a su hermano, abrió el encuentro con una declaración de intenciones: “Llevamos 175 años elaborando dulce y este producto va a llegar a las casas de toda España”.

Una tienda propia en Madrid

El espacio de ABC Serrano funcionará durante tres meses como banco de pruebas durante el periodo navideño con un córner pop-up de la marca. “Queremos ver cómo se comporta una tienda propia nuestra en Madrid. Según funcione, seguramente el año que viene desembarquemos con una tienda permanente en la capital”, explicó Álvaro Galicia.

La llegada irá acompañada de una campaña en marquesinas de autobús y marcadores de temperatura de Madrid, con frases de humor adaptadas a cada barrio. La marca sigue así la línea de la acción con la que anunció su tienda del centro de Valladolid: un encierro de polvorones por la calle Santiago que se hizo viral en redes sociales.

Dulces El Toro está presente en El Corte Inglés en toda España y cierra acuerdos con supermercados y tiendas gourmet para ampliar su distribución, también fuera del país.

Innovando lo tradicional

La gran apuesta de esta temporada son los Toritos de Chocolate, el polvorón de la casa bañado en chocolate, un mantecado que se acerca al formato bombón. Comparten protagonismo con los polvorones de aceite de oliva virgen extra, elaborados con el aceite Valdecuevas de Medina de Rioseco. Aptos para vegetarianos, nacieron pensando en el mercado árabe y ganan terreno en España. El catálogo navideño incluye también panettones, como el de fruta de la pasión.

 Los invitados probaron además una tarta de queso tetilla con sorbete de frambuesa elaborada con migas de polvorón, otra de las novedades de la marca: el polvorón refinado en molino de piedra para cocinar recetas dulces y saladas.

Azulejos y un toro más amable

Detrás de las latas y cajas de Dulces El Toro, que se han convertido en una seña de identidad de la marca, está Ana, quinta generación de la familia junto a su marido, Carlos. “En Tordesillas, como en toda Castilla, se usa mucho el azulejo. El suelo de la pastelería antigua tenía azulejos, y una de nuestras propiedades los tenía en la fachada”, recordó.

El rediseño también transformó al animal que da nombre a la marca. “Teníamos un toro muy grande y un poco agresivo, solo en el centro de la caja. Quisimos hacerlo más amable y añadirle elementos que lo complementaran, con un diseño más elegante y fino, sin renunciar a la esencia de la marca”, explicó Ana. El resultado tiene especial éxito fuera de España: “A los extranjeros les parece un diseño precioso, una imagen que representa mucho a España”.