A lo largo de este año en el que Rusticae está celebrando su 25 aniversario, los alojamientos para familias viajeras toman su protagonismo en esta época de otoño. Un tiempo mágico en el que las escapadas de fin de semana a hoteles, casas rurales o incluso apartamentos, son un auténtico soplo de aire fresco entre la rutina diaria

En esta época del año preferida para los inquietos buscadores de setas, para quienes desean disfrutar de unas jornadas de chimenea y manta combinadas con paseos rurales, para aquellos que quieran practicar actividades al aire libre… Para los que en definitiva buscan una escapada para disfrutar en familia, huyendo de la rutina semanal, Rusticae ofrece alojamientos para todos los gustos. Además de en España, en Portugal que, por cercanía, se convierte en una opción ideal para disfrutar de estupendos y originales alojamientos familiares.

Entre bosques y ríos

 

Complejo Rural Escondite de Pedro Malillo en Avila

Entre las posibilidades que brinda Rusticae para las escapadas familiares, destacan algunas de interior, en zonas de plena naturaleza para gozar de la temporada otoñal en todo su esplendor. En Ávila, en el Valle del Tiétar, en la cara sur del Parque Regional de la Sierra de Gredos, hay un lugar perfecto para disfrutar con los hijos y amigos del aire puro, el silencio, los cielos limpios y estrellados, el sol y las actividades que ofrece este entorno natural.

Son las casas del complejo rural El Escondite de Pedro Malillo, diseñadas y decoradas con mucho mimo y que ofrecen increíbles vistas y la posibilidad de acceder a lugares de interés y realizar actividades culturales y en la naturaleza. Como hacer senderismo, hacer rutas en bicicleta, practicar la escalada, el barranquismo, visitar la bonita localidad de Candeleda, acercarse a la Garganta del Diablo, o contemplar el puente medieval sobre el río Alardos.

Hostería de Guara Rusticae

Otra opción muy atractiva son los Arribes del Duero. Allí se pueden realizar fantásticas excursiones en barco con los más pequeños y disfrutar de la privilegiada naturaleza de esta zona. Por ejemplo alojándose en la espectacular Hacienda Zorita Wine Hotel & Organic Farm, en Salamanca, o en la increíble Hacienda Zorita Natural Reserve, ya en la provincia de Zamora. Allí también, situada al norte, se puede conocer la preciosa villa medieval de la Puebla de Sanabria, junto al famoso lago del mismo nombre, alojados en el hotel Rusticae Las Treixas.

Como los reyes del castillo

 

Ser el rey de un castillo es uno de los juegos preferidos de los niños, y es una excusa perfecta para una escapada muy especial a zonas de gran interés cultural e histórico. Para ello la localidad de Uncastillo, en Zaragoza, es precisamente un destino genial, con su ubicación en el Prepirineo aragonés y al estar coronado por una impresionante fortaleza medieval.

Hotel Posada La Pastora Uncastillo

En Uncastillo, una vez alojada la familia en el Hotel Posada de la Pastora, o en los Apartamentos Uncastillo, es un placer recorrer las callejas empedradas que nos trasladan a tiempos antiguos, pasear por su judería o degustar con los niños las deliciosas tortas “malhechas” de aceite y azúcar de su panadería.

Muy cerca de Uncastillo está también Sos del Rey Católico, famosa por ser la localidad donde nació Fernando el Católico y que tiene un casco histórico impresionante. Por no hablar del fantástico mercado medieval.

Escapadas familiares “combinadas”

Para combinar los planes en familia con puro ocio para los niños, una buena idea es buscar la estancia en un alojamiento como la antigua masía el Tancat de Codorniu, en Alcanar; o en el Gran Claustre, en Altafulla, ambos pueblos al sur de Tarragona y cerca de Portaventura

Otro parque temático para descubrir, Dinópolis, en el corazón de Teruel, se pone al alcance con un alojamiento en La Casa de los Moyas, una preciosa casa rural de robustos muros de piedra junto al río Mijares. Ubicada en el pequeño pueblo de Olba, en la comarca de Gúdar-Javalambre.

Hacienda Zorita Wine Hotel Arribes

También de los dinosaurios se puede disfrutar en Asturias, en el MUJA (Museo Jurásico de Colunga), un plan perfecto en plena costa. Allí es recomendable alojarse en los Apartamentos Casona de la Paca, en Cudillero, o en el hotel Rusticae El Babú, en Caravia, donde perderse en el paisaje relajante que ofrece la Sierra del Sueve y los verdes prados que lo rodean.

Cabárceno, en Cantabria, es otro de los clásicos para los niños y los amantes de la naturaleza. Muy cerca, en Cabezón de la Sal, El Jardín de Carrejo es perfecto para alojarse en familia, un delicioso hotel con un maravilloso y extenso jardín de árboles centenarios.

Buscando el mar y el norte

 

Si la escapada familiar planteada es hacia el norte y a la búsqueda de la brisa marina, la Casa Rural Rusticae Errota Barri, en Mungía, Vizcaya, rodeada de campos, riachuelos, bosques y caseríos, pero a sólo quince minutos de las playas cántabras de Bakio, resulta más que ideal.

De nuevo en Asturias, en la parte más oriental, el hotel El Habana Llanes es de los pocos de la zona que cuenta con piscina (fantástica para el verano), pero sobre todo tiene un impresionante jardín que explorar y descubrir por los niños…

Hotel Quinta de Villanueva

Otra opción de hotel rural y si lo que se desea es tener los servicios de este tipo de establecimientos para poder despreocuparse de todo, excelente y norteña opción es reservar en Casa a Pedreira, en Cuntis, divina para llegarse con niños, en Pontevedra, muy cerca de los balnearios más conocidos de Galicia y también de las Rías Baixas.

Y también por tierras pontevedresas, en La Cañiza, con un fácil y excelente acceso y para disfrutarla en todo su esplendor, en plena naturaleza, la Finca Briabí es fantástica para disfrutarla en familia, o con amigos. De estilo lodge, entre sus villas y apartamentos el protagonismo sin embargo lo tienen los exteriores: su fácilmente identificable y magnífica piscina natural de 500 metros cuadrados, una huerta ecológica certificada y una zona con animales “felices”. Todo ello para delicia de niños… y grandes.

Planes fantásticos en Portugal

Para fin de semana, o quizás para los puentes otoñales, los establecimientos familiares Rusticae en Portugal bien merecen un tiempo amplio, porque uno no querrá marcharse… Sus espacios naturales, su tranquilidad y la gran variedad de actividad para hacer todos juntos, hacen que la experiencia sea más que buena.

Por ejemplo, en la preciosa localidad de Viana do Castelo, hay que tener en cuenta la Quinta da Bouça d’Arques si se viaja a Portugal con los hijos. El entorno ya es ideal para disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad, con un viñedo al sur y un frondoso bosque al norte. Los edificios totalmente renovados albergan coquetas habitaciones espaciosas, con la posibilidad de incluir camas supletorias y cunas.

Pero la vida se hace sobre todo en el exterior y eso las familias lo agradecen. Una bucólica piscina de agua salada y los jardines con fuentes y huertos permiten un intenso contacto con la naturaleza. A los más inquietos les esperan actividades como tenis, rafting, windsurf, caballos o trekking.

Casa de Docim Fafe - Casa Rural Portugal

Casas do Côro es un hotel con mucho encanto para viajar con niños, gracias a sus suites familiares, amplias, decoradas con elegancia y con acceso a jardín privado. Aunque lo más importante no son sus instalaciones, sino las experiencias que se pueden vivir en la histórica aldea de Marialva y sus alrededores.

En un ambiente familiar, se puede realizar un crucero por el río Duero, ayudar en los viñedos, aprender a elaborar platos típicos, hacer picnics, montar en bici, ver grabados rupestres, cenar a la luz de las velas o dar un mágico paseo nocturno con ayuda de linternas para conocer Marialva desde otra perspectiva.

Espacios amplios y camas en barriles

Muy cerca de Braga, en el norte de Portugal, las seis casas independientes del hotel Quinta Do Raponzinho están perfectamente equipadas para familias, ya que cuentan con zona de estar, cocina y zona exterior, además de extensos jardines comunes para jugar al aire libre. A los niños sin duda les encantará la “Casa do Palheiro Grande”, cuyas paredes están hechas de fardos de paja, o las camas hechas en barriles en la “Casa dos Toneis”.

Quinta Do Raponzinho camas-barril

También en el norte se encuentra Casa de Docim, una preciosa casa de campo restaurada con cariño. En la finca hay espacios diferentes para disfrutar al aire libre como patio, dos piscinas (una de ellas infantil), huerto, etc. Cuentan con cuatro habitaciones dobles y una suite especial con dos dormitorios y sala de estar, perfectas para familias.

Además ofrecen facilidades para aquellas que viajan con niños pequeños, ya que cuentan con juegos de mesa, zona infantil, parque infantil, tronas…. Y está en una zona perfecta para disfrutar del turismo activo y la naturaleza.

Sin duda, hay muchos tipos de establecimientos Rusticae en España y también en Portugal, y muchos lugares diferentes donde se ubican, para elegir y disfrutar estupendas escapadas en familia.