El Mutua Madrid Open se consolida como plan familiar en Madrid con propuestas que combinan deporte, ocio y experiencias sensoriales para todas las edades.
El Mutua Madrid Open no solo ha vuelto a convertir la Caja Mágica en el epicentro del tenis mundial, sino que también ha reforzado su faceta como plan familiar en Madrid, integrando propuestas pensadas para disfrutar con niños más allá de las pistas. Entre ellas, ha destacado la original boutique sensorial de TEMPOS Vega Sicilia, una experiencia que ha acercado el mundo del vino de forma lúdica y sorprendente incluso a los más jóvenes.
Durante dos semanas de competición, del 20 de abril al 3 de mayo, el torneo ha ofrecido un ambiente que va mucho más allá del deporte: zonas de ocio, actividades paralelas y espacios interactivos que convierten la visita en una jornada completa para familias.
¿Por qué el Mutua Madrid Open es un buen plan familiar en Madrid?
Cada edición del torneo apuesta por convertirse en algo más que una cita deportiva. El entorno de la Caja Mágica se transforma en un espacio donde los niños pueden moverse, descubrir y experimentar, mientras los adultos disfrutan del tenis de primer nivel.
La clave está en su enfoque: crear experiencias compartidas. Mientras unos siguen los partidos, otros pueden explorar propuestas gastronómicas, actividades interactivas o zonas de descanso adaptadas a familias. Este equilibrio lo convierte en uno de los eventos deportivos más accesibles para quienes buscan planes con niños en Madrid.
Una experiencia sensorial que despierta la curiosidad de los niños
Uno de los espacios más llamativos de esta edición ha sido la boutique sensorial impulsada por TEMPOS Vega Sicilia, donde los asistentes han podido descubrir los vinos Mandolás y Macán Clásico a través del olfato.
Lejos de ser una experiencia exclusiva para adultos, este espacio ha sabido adaptarse también al público familiar. Los niños han podido jugar a identificar aromas como la vainilla, las especias o la canela en pequeños frascos, convirtiendo la actividad en una especie de juego sensorial.
Una forma inteligente de integrar a los más pequeños en un entorno gastronómico, fomentando la curiosidad y el aprendizaje a través de los sentidos, sin necesidad de centrarse en el consumo.
Vinos que también forman parte de la experiencia para los padres
Mientras los niños exploraban el universo de los aromas, los adultos han tenido la oportunidad de conocer y degustar dos propuestas muy diferentes:
- Mandolás, un vino blanco seco de origen húngaro elaborado con la variedad Furmint, con notas cítricas y minerales.
- Macán Clásico, procedente de La Rioja, que combina tradición y modernidad con una expresión elegante y equilibrada.
Ambos han sido los vinos oficiales del torneo, presentes en zonas VIP y espacios exclusivos, reforzando la conexión entre gastronomía y deporte.
Del torneo a la ciudad: un plan gastro que continúa en familia
Aunque el Mutua Madrid Open ya ha finalizado, la experiencia no termina en la Caja Mágica. Como extensión del evento, los vinos Mandolás y Macán Clásico se pueden seguir disfrutando por copas en una selección de restaurantes y espacios gourmet de Madrid y alrededores.
La propuesta busca integrar el vino en planes de gastronomía y ocio en algunos de los espacios más reconocidos de la capital. Restaurantes icónicos como Lhardy, templos del producto del mar como El Pescador u O’Pazo, direcciones de culto como Filandón, así como casas con alma gastronómica contemporánea como Tatel, Piantao o Huerta Carabaña, son solo algunos de los lugares donde será posible brindar con Mandolás y Macán Clásico por copas.
Además de su presencia en restaurantes, estarán disponibles en el Club del Gourmet de diferentes centros de El Corte Inglés, así como en vinotecas y tiendas especializadas, como Lavinia, Casa Ortega, En Copa de Balón y Mantequerías Bravo, direcciones de referencia en Madrid y su entorno.
Esta propuesta permite trasladar el espíritu del torneo a planes familiares más relajados, como una comida de fin de semana o una escapada urbana con niños, donde los adultos pueden disfrutar de la experiencia gastronómica mientras los pequeños participan del ambiente.
Deporte, gastronomía y ocio: la fórmula del turismo familiar urbano
El caso del Mutua Madrid Open refleja una tendencia cada vez más clara: los grandes eventos deportivos están evolucionando para atraer a familias, integrando propuestas que combinan entretenimiento, aprendizaje y descanso.
Este enfoque no solo amplía el público, sino que responde a una demanda real: viajes y planes familiares que ofrezcan experiencias compartidas. Desde actividades sensoriales hasta propuestas gastronómicas adaptadas, todo suma para crear recuerdos en común.
El Mutua Madrid Open se reafirma así como un ejemplo de cómo un evento deportivo puede transformarse en una experiencia global. Para las familias, supone una oportunidad de acercar a los niños al deporte, pero también de descubrir nuevas formas de ocio en la ciudad.

