Siempre es una buena idea visitar La Alpujarra granadina. Si además se hace en familia, se convertirá en una experiencia inolvidable, de descubrimiento de rutas mágicas por pueblos como Capileira, Bubión, Pampaneira, Soportújar, Lanjarón… y su maravilloso entorno. Complementado con una visita a la ciudad de Granada, el hechizo sobre tus hijos será ya total

Las rutas por La Alpujarra granadina se pueden iniciar desde distintos puntos y la elección de la “base de operaciones”, la localidad donde alojarse, siempre tendrá el encanto de la magia alpujarreña. Bien sea Lanjarón, el pueblo del agua; Soportújar, el pueblo de las brujas; Capileira, Bubión y Pampaneira, la tríada de pueblos blancos sobre el barranco del río Poqueira -que desciende desde las cumbres del Mulhacén y del Veleta-; u otros como Trevelez, el más alto por su situación; Órgiva, que ostenta la capitalidad alpujarreña

Soportújar, brujas y otros seres mágicos

 

La localidad de Soportújar se ha ganado merecida fama entre los visitantes en general y entre los viajeros en familia en particular, por una sencilla razón: está llena de rincones embrujados gracias a esculturas, pinturas y otros atractivos repartidos por todo el pueblo, que llaman la atención de grandes y pequeños. Desde que se llega, la gran cabeza de la bruja Baba Yaga invita a continuar una ruta de descubrimientos que ya se puede haber iniciado (o dejado para la salida), con el Puente Encantado y la Cueva del Ojo de la Bruja.

Soportújar, brujas y magia La magia y el embrujo asoma por todos los rincones de Soportújar (Fotos Virtudes Rodrigo)

La fuente de las brujas, la del dragón, la serpiente encantada en la calle Cobertizo, la calle Zanjilla -la más estrecha y mágica-, la araña tejedora de sueños, la escoba mágica, la era de los aquelarres, los calderos mágicos… hasta el Centro Temático de la Brujería, son otras de las numerosas sorpresas que nos aguardan en diferentes rincones y que hacen las delicias de los más pequeños.

La visita a Soportújar se convierte así en una divertida experiencia con la que, además de disfrutar de todos esos lugares, se va descubriendo un pueblo típico alpujarreño, con sus numerosos soportales (origen de su nombre) y preciosos paisajes que disfrutar desde varios miradores. Además, desde ellos, y como ocurre en otros pueblos de la ladera sur de Sierra Nevada, gracias a la poca contaminación lumínica, por las noches se pueden observar las estrellas y antes, unas puestas de sol espectaculares.

En Soportújar ha creado un auténtico universo mágico y embrujado Los seres mágicos y embrujados asoman por cualquier rincón (Fotos VR)

El sendero del buda azul

 

Otra particularidad a encontrar en Soportújar es la escultura del buda azul, que marca el inicio del sendero al centro budista O Sel Ling, que se encuentra en el término municipal, a 1.600 metros sobre el nivel del mar y al que se puede acceder también tras un recorrido de unos treinta minutos en coche. El centro se rige por la tradición del budismo tibetano y está orientado a la práctica de la meditación en soledad. Fundado en 1980, fue el mismísimo Dalai Lama, durante su visita en 1982, quien lo bautizó como O Sel Ling, que significa “el lugar de la luz clara”.

A la vista del Veleta y asomados al barranco

 

Capileira, Bubión y Pampaneira asoman al barranco del río Poqueira (Fotos VR)

Pampaneira, Bubión y Capileira tienen a gala ser los tres pueblos más bonitos de La Alpujarra. Asomados al barranco del río Poqueira, que trae aguas que vienen desde el Mulhacén, el pico más alto la península, y del Veleta -que se puede ver perfectamente desde numerosos puntos-, su casas blancas, sus estrechas callejuelas, sus tejados planos y sus características chimeneas… son una preciosidad.

Y aunque los nombres de Pampaneira y Capileira, suenen a gallego, la realidad es que el origen de estos topónimos está en la lengua mozárabe, en la que la terminación “-eira” resultaba habitual. Esa cultura mozárabe es la que dejó profundamente marcados a estas tres localidades alpujarreñas, con un pasado en común y muchas similitudes, pero aun así cada uno con unas características que les da su atractivo.

Así, Pampaneira destaca por su extraordinaria arquitectura, con sus casas blancas de tejados planos con chimenea de sombrerillo y los típicos tinaos o soportales. Las jarapas, que surgieron como una forma de aprovechar los restos de ropa vieja, son una de las señas de identidad más destacadas de Pampaneira, y se pueden comprar en sus calles e incluso visitar algún telar.

Chimeneas y tinaos alpujarreños Las chimeneas y los tinaos son algunos de los más típicos elementos alpujarreños (Fotos VR)

Apenas 300 metros más arriba de Pampaneira está Bubión. Quizás el pueblo que mejor conserva el espíritu de antaño con sus casas rústicas y sus numerosas fuentes. Testimonio de ello y originalidad del lugar es el Museo Casa Alpujarreña, en la plaza principal. Una casa tradicional de dos alturas que alberga un museo etnográfico con más de 500 elementos relacionados con cómo era antes la vida de los vecinos de Bubión. Una curiosidad tanto para grandes como pequeños, ya que se puede ver el lagar, enseres y herramientas utilizadas en el día a día.

 

Los Pueblos más Bonitos de España, de Granada

 

Y más arriba de Bubión, Capileira, la más alta de las tres localidades que conforman el Barranco del Poqueira, lo que permite disfrutar de estupendas vistas a las demás desde algunos de sus miradores. También conserva íntegramente la arquitectura alpujarreña y sus casas y tinaos están en muy buen estado. Un conjunto que justifica sobradamente su pertenencia al conjunto de Los Pueblos más Bonitos de España, al igual que Pampaneira y Bubión. Siendo estos tres los únicos pertenecientes a esta asociación en la provincia de Granada.

Allí, en Capileira, se encuentra y destaca por su originalidad uno de los numerosos restaurantes que se pueden encontrar por la zona: El Jardín de los Sabores. Un lugar especial y diferente, que ha hecho una atrevida apuesta por ofrecer comida mediterránea y alpujarreña, e hindú. Con sus respectivos chefs y a pesar del esfuerzo que ello implica.

Restaurante El Jardín de los Sabores El restaurante El Jardín de los Sabores, en Capileira, es una original combinación alpujarreña e hindú (Fotos VR)

Esta combinación y un muy buena atención, le ha ganado un importante número de clientes fijos y la gratitud y recomendación de los eventuales. También gracias al precioso lugar donde se encuentra, su agradable jardín y unos salones acogedores para la temporada de invierno. Todo ello hace que sea adecuado para familias con niños, para parejas, grupos… e incluso mascotas, que también se admiten en el jardín.

Reservas El Jardín de los Sabores

 

Lanjarón, el pueblo del agua

 

Lanjarón es la puerta a La Alpujarra granadina Los soportales y, sobre todo las fuentes, abundan en Lanjarón (Fotos VR)

Además de conocerse, y ser, el pueblo del agua, Lanjarón está considerado como la puerta de entrada a La Alpujarra granadina. Sus orígenes se remontan al siglo XIII cuando un grupo de nómadas bereberes se asentaron allí, aunque fue 400 años después cuando surgió su balneario, el más importante de Andalucía y uno de los principales atractivos del pueblo. Un balneario que en el siglo XIX y hasta bien entrado el siguiente adquirió fama mundial, alojando a familias reales y a grandes intelectuales, como Virginia Wolf, Bertrand Rusell, Manuel de Falla o Federico Lorca.

Recorrer Lanjarón puede ser una auténtica lección de historia para toda la familia. Además de un gusto para los sentidos, con todas las fuentes y pilares repartidos por Al-lancharon, la palabra de origen árabe de la que proviene el nombre actual y que significa “lugar de manantiales”. El sonido del agua resulta musical, y los versos de poetas granadinos como Lorca, Pedro Antonio de Alarcón y Elena Martín Vivaldi, inscritos en cerámica en las fuentes, un detalle maravilloso.

Las fuentes de Lanjarón y sus inscripciones Versos de poetas acompañan el sonido de las fuentes del pueblo del agua (Foto VR)

Todo ello tiene sin duda su magia, pero es que desde tiempos inmemoriales Lanjarón también ha tenido fama de tener brujas, hechiceros, curanderos… que se reunían a las afueras del casco urbano. Eso cuentan los ahora más mayores del lugar que, sin embargo, cuando eran pequeños recordaban escuchar el latir de una gran campana en un tajo de la sierra de Lanjarón cada cierto tiempo. Una tradición “brujeril” que ahora se quiere recuperar con la puesta en valor de un “Sendero Mágico” que probablemente atraiga mayor número de visitantes, y que se une a otros también interesantes senderos de la localidad.

 

Granada, ciudad de encanto y embrujo

 

Lanjarón y Granada están separadas por poco más de 45 kilómetros que tardan en recorrerse aproximadamente tres cuartos de hora, gracias a que la mayor parte del trayecto se realiza por la A-44. Lo que facilita y casi hace indispensable una escapada de al menos un día, desde La Alpujarra a la ciudad del embrujo.

Palacios Nazaríes de la Alhambra Es imposible no caer rendido al embrujo de los Palacios Nazaríes y de toda la Alhambra (Foto VR)

Y en esa escapada, dos sugerencias. Una, por supuesto la imprescindible visita a La Alhambra, algo que no sólo es un placer, sino casi una obligación para con nuestros hijos, que conozcan y disfrutar con ellos el descubrimiento de una de las joyas de nuestro patrimonio. La segunda es sentir también otra de nuestras señas de identidad culturales y esta, inmaterial: el flamenco.

En Granada, y especialmente en sus barrios del Sacromonte y el Albaicín (o Albayzín), hay numerosos tablaos flamencos en los que disfrutar de una manera genuina de este arte e introducir en él a nuestros niños y jóvenes. La elección puede ser difícil por su número y calidad, pero tal vez destacar por su entorno y el nivel de su espectáculo Jardines de Zoraya, un restaurante y tablao flamenco situados en un típico carmen, con un precioso jardín, a la sombra de la iglesia de San Salvador, y cuya vegetación y el sonido del agua de su fuente son el mejor acompañamiento para una grata cena.

Restaurante y tablao flamenco Jardines de Zoraya en Granada Restaurante y tablao flamenco Jardines de Zoraya, en el Albayzín, puro arte (Fotos VR)

Los espectáculos flamencos, puesto que varían el programa semanalmente, son puro arte granadino, con magníficos artistas flamencos del cante, el baile y la guitarra, que hacen vibrar y transmitir toda la emoción de un ARTE con mayúsculas. Más que recomendable.

Reserva en Jardines de Zoraya