Viajar en familia no responde a una sola fórmula, sino a momentos y estaciones a lo largo del año. Esta selección reúne 12 propuestas, una para cada mes, pensadas para adaptarse al ritmo de las familias y a las tendencias del turismo familiar actual.
Una mirada editorial de Rutaenfamilia que invita a planificar el calendario viajero con ideas concretas, desde destinos de nieve y escapadas culturales hasta rutas de naturaleza, parques temáticos o grandes viajes soñados. Experiencias contrastadas y destinos que entienden a los niños como parte esencial del viaje.
Enero
Invierno en familia en los Pirineos Orientales: nieve, termas y cenas en la cima
En los Pirineos Orientales franceses, el invierno ofrece una amplia variedad de propuestas para viajar en familia más allá del esquí tradicional. En Font-Romeu, las familias pueden hacer rutas con raquetas de nieve al atardecer, aprender sobre huellas de animales y participar en sesiones de observación de estrellas acompañadas de una fogata o chocolate caliente tras construir un iglú. La localidad también organiza juegos de escape y un Cluedo gigante por sus calles, con retos adaptados a diferentes edades. Otra experiencia destacada es la cena en la cima de la montaña tras subir en máquina retrack, con raclettes tradicionales a más de 2.000 m. Para los más aventureros, la escalada en hielo en Cambre d’Aze ofrece una actividad guiada sobre una cascada de 35 m. La zona de Porté-Puymorens incluye una pasarela panorámica con vistas espectaculares. Como plan de descanso tras las actividades, los Baños de Llo permiten relajarse en aguas termales naturales aptas incluso para bebés desde 6 meses, con piscinas interiores y exteriores.
Febrero
Canarias, huir del frío y vivir el carnaval a ritmo de familia
Febrero es un mes ideal para viajar en familia a Canarias y huir del frío en un destino de clima suave y paisaje volcánico, donde además se celebra uno de los carnavales más importantes del mundo, con desfiles, disfraces y un ambiente festivo que también disfrutan los niños. El archipiélago ofrece una gran variedad de planes familiares, desde playas tranquilas para jugar y construir castillos de arena hasta grandes espacios de ocio como Siam Park o Loro Parque en Tenerife. En Gran Canaria, el acuario Poema del Mar se suma a una red de museos adaptados a todos los públicos. La naturaleza es otro de los grandes atractivos, con senderos entre volcanes, cielos limpios para observar estrellas, rutas en camello o salidas en barco para el avistamiento de cetáceos. Cada isla propone experiencias distintas, pero todas comparten una forma de viajar más pausada, donde los niños marcan el ritmo y viven el destino como un auténtico terreno de juego.
Marzo
Bohemia en coche: castillos, ciudades históricas y paisajes para descubrir Chequia en familia
Una ruta circular por Bohemia permite recorrer Chequia en familia combinando naturaleza, patrimonio cultural y actividades adaptadas a niños. La propuesta parte de Praga, donde los pequeños pueden fascinarse con el reloj astronómico, el funicular de Petřín y la ciudad desde sus miradores. Tras recoger el coche, la primera etapa lleva a Kutná Hora, con su inquietante Osario de Sedlec, la iglesia de Santa Bárbara y museos familiares como el de la Plata o el Museo del Chocolate. Luego se llega a Pardubice, donde pasear por su casco histórico y visitar el Castillo de Pernštejny la Puerta Verde permite combinar cultura y aire libre. En Pardubice también se pueden conocer las Caballerizas Reales de Kladruby nad Labem y el Museo del Pan de Jengibre, con actividades para niños. Alternativas en ruta incluyen Hradec Králové, Litomyšl y su castillo renacentista con Museo de Muñecas. Más al norte, el Paraíso de Bohemia (Český ráj) ofrece naturaleza, miradores y el castillo de Trosky, ideal para caminatas familiares. En Liberec, el centro científico iQLandia y el zoológico complementan la propuesta, y al avanzar hacia el Parque Nacional de la Suiza Checa hay senderos con QR interactivos para jugar mientras se explora la naturaleza. La ruta combina así patrimonio urbano, actividades interactivas y entornos naturales accesibles en coche, perfecta para un viaje en familia en marzo.
Abril
Las Montañas Mágicas del Centro de Portugal: cuando la primavera cubre el paisaje de flores
En el corazón del Centro de Portugal, las Montañas Mágicas, cubiertas de un velo de flores de colores en primavera, proponen una escapada familiar rodeada de bosques milenarios. Pueblos tradicionales de piedra y pizarra y rutas accesibles convierten cada parada en un descubrimiento. Vouzela es la puerta de entrada al territorio, con calles de granito y naturaleza preservada, ideal para iniciar paseos por el entorno rural. Una de las propuestas más destacadas es la ruta en bici por la Línea Vouga, un antiguo trazado ferroviario convertido en vía verde sin desnivel, perfecto para pedalear con niños junto al río. Muy cerca, São Pedro do Sul combina naturaleza y bienestar con sus termas romanas y zonas de merenderos junto al río, donde los más pequeños pueden jugar. La Serra de São Macário ofrece senderos familiares y miradores panorámicos, mientras que Covas do Monte permite observar tradiciones rurales y fauna local. Aldeia da Pena, con sus casas de piedra y el arroyo, es un rincón que fascina a los niños por su carácter de cuento. En Manhouce, se entrelazan patrimonio arqueológico y naturaleza con rutas sencillas, y en la presa del río Vouga las familias pueden practicar padel surf o descansar junto al agua. En conjunto, este destino combina naturaleza, historia y actividades al aire libre en plena primavera.
Mayo
Ibiza en familia: mercadillos, calas tranquilas y primeras inmersiones bajo el mar
Ibiza no es solo sol y playa, es un destino con multitud de planes familiares que se pueden disfrutar todo el año. Sus calas y aguas cristalinas son perfectas para que los niños practiquen paddle surf o kayak, y para quienes quieran ir un paso más allá, el bautismo de buceo y cursos de iniciación permiten explorar la vida submarina juntos. Las excursiones en barco con fondo de cristal también acercan el mar sin mojarse. Además, los mercadillos de artesanía repartidos por la isla son espacios vibrantes donde los niños pueden participar en talleres, pintacaras y actividades creativas mientras las familias descubren productos locales. La isla combina experiencias culturales —como las visitas teatralizadas por Dalt Vila que cuentan la historia con personajes históricos— con opciones en la naturaleza, como granjas ecológicas donde conocer animales y aprender sobre agricultura. Rutas familiares en bici, como la Ruta del Río en Santa Eulària, proponen recorridos autoguiados con historias y juegos, y festivales como la Feria Medieval de Eivissa y el Festival de Teatro Familiar Barruguet ofrecen espectáculos adaptados a todas las edades, haciendo de Ibiza un destino versátil para viajar con niños.
Junio
Montenegro con niños: submarinos, naturaleza y aventuras sobre raíles
Montenegro propone un viaje en familia lleno de contrastes entre mar, montañas y pueblos históricos. En Tivat, la moderna marina de Porto Montenegro incluye un submarino museo accesible para niños y el buque escuela Jadran de 1933, que ilustran la historia naval del país. A pocos kilómetros, Herceg Novi sorprende con su arquitectura en terrazas, murallas como Kanli Kula y callejuelas que invitan a pasear junto al mar. La Bahía de Kotor, Patrimonio de la Humanidad, ofrece paisajes espectaculares y el pequeño pueblo de Perast, con las islas de San Jorge y Nuestra Señora de la Roca frente al mar. Desde Kotor sube el teleférico de Lovćen, que en 11 minutos lleva a la montaña y conecta con una montaña rusa alpina sobre el Adriático, una experiencia emocionante para todas las edades. En Cetinje, la antigua capital, un trenecito turístico y el Palacio Real permiten conocer la historia del país sin esfuerzo. El Parque Nacional Biogradska Gora cuenta con una senda circular alrededor del lago Biogradsko ideal para familias, con zonas de picnic, juegos y kayak. Finalmente, Budva combina casco antiguo amurallado, playas y ambiente mediterráneo, perfecto para cerrar el viaje con una mezcla de historia y mar.
Julio
Terres del Ebre: viajar en familia entre arrozales, río y cultura gastronómica
Las Terres del Ebre invitan a las familias a convertir el viaje en una ruta enogastronómica educativa, donde el paisaje se “come” a través de experiencias sensoriales y culturales que conectan con la producción de sus alimentos. El arroz, protagonista del Delta del Ebro, se descubre desde su ciclo agrícola en el Molí Lo Nostre Arròs, donde los niños pueden tocar, oler y ver el cereal en todas sus fases y llevarse semillas para plantar en casa. El showcooking guiado por un chef enseña a preparar arroces tradicionales con producto de kilómetro cero. El Delta es también un escenario privilegiado para el birdwatching, en especial avistamiento de flamencos y otras aves desde miradores y en bicicleta eléctrica entre arrozales. En Tortosa, el patrimonio histórico -desde la catedral hasta el castillo de la Suda– complementa la ruta con cultura, y su Mercado de Abastos permite probar quesos, embutidos y pastissets tradicionales. En Miravet, el castillo templario y un taller de cerámica ofrecen una actividad práctica para los niños que combina historia con tradición artesanal. En conjunto, esta propuesta mezcla naturaleza, patrimonio y gastronomía como una forma de viajar con propósito en familia.
Agosto
Norte de Burgos: pueblos con historia, naturaleza y planes rurales para familias
El norte de Burgos propone una ruta familiar entre pueblos con historia, naturaleza imponente y actividades que acercan a los niños al patrimonio y al entorno rural. En Medina de Pomar, el Alcázar de los Condestables llama la atención con sus torres desiguales y su escape room temático, mientras que una yincana urbana con murales de manzanas convierte el paseo en un juego. En Oña, el Monasterio de San Salvador y la senda circular por el Jardín Secreto ofrecen naturaleza accesible y vistas panorámicas, junto con la gruta rupestre de San José. La ruta incluye encuentros con animales en una granja ecológica donde los niños pueden tocar ovejas churras y aprender sobre la miel en talleres de apiturismo. Frías, con su castillo encaramado sobre la roca, permite recorrer murallas y subir a la Torre del Homenaje, y el proyecto local “Te enseño mi pueblo” integra narraciones históricas para familias. En Santa Gadea del Cid, el casco histórico llano facilita los paseos familiares y un recorrido con códigos QR convierte la visita en un juego interactivo. A lo largo del trayecto se alternan descubrimientos culturales, naturaleza y actividades sensoriales pensadas para disfrutar sin prisa en familia.
Septiembre
Vendimia en familia en la Ribera del Duero: aprender el vino desde la raíz
La Ruta del Vino Ribera del Duero propone para septiembre un viaje en familia que combina paisaje de viñedos, cultura y experiencias sensoriales. El entorno invita a pasear entre parras y cepas, con la posibilidad de conocer de cerca el ciclo de la uva y entender cómo se produce el vino desde su origen. En varios de los municipios incluidos en el itinerario, se organizan actividades pensadas específicamente para familias como catas para niños de mosto, talleres sobre variedades de uva y explicación del proceso de vendimia adaptada a los más pequeños. Las bodegas visitadas cuentan con espacios amplios para juegos al aire libre, zonas de picnic y visitas que alternan patrimonio arquitectónico con zonas naturales. La ruta también propone paradas en poblaciones emblemáticas donde caminar por el casco histórico, descubrir plazas y monumentos, y conectar con tradiciones locales que giran en torno al mundo del vino. A través de senderos entre viñedos y áreas de descanso, las familias pueden disfrutar del paisaje otoñal y aprender sobre la relación entre la tierra, su cultivo y la gastronomía local. La combinación de patrimonio, campo y experiencias didácticas convierte a Ribera del Duero en un destino otoñal atractivo para viajar con niños.
Octubre
Futuroscope Xperiences: Futuroween, Aquascope y atracciones para un Halloween en familia
Futuroscope se posiciona como un parque pensado para compartir experiencias en familia bajo el concepto Futuroscope Xperiences, donde la la innovación y el espectáculo se viven de forma conjunta en un mundo futurista que combina atracciones tecnológicas, hoteles temáticos, gastronomía sorprendente y actividades para todas las edades. En el mes de octubre, el parque se transforma con Futuroween, su particular celebración de Halloween, con decorados especiales, efectos visuales, música y espectáculos tematizados que apuestan por un ambiente más divertido que terrorífico, ideal para familias con niños. Entre las grandes novedades destaca Aquascope, el nuevo parque acuático cubierto, que combina agua, imágenes y experiencias sensoriales en un espacio diseñado para disfrutarse durante todo el año. Otra de las atracciones clave es Misión Bermudas, una aventura acuática con efectos especiales y narrativa inmersiva que se ha convertido en uno de los grandes reclamos del parque. A todo ello se suman experiencias audiovisuales, zonas interactivas y espectáculos que refuerzan la idea de vivir el parque como un conjunto de vivencias compartidas, haciendo de octubre uno de los momentos más atractivos para visitar Futuroscope en familia.
Noviembre
Turín en familia: palacios reales, museos únicos y miradores sobre la ciudad
Turín es una ciudad con un patrimonio palaciego excepcional, ideal para viajar con niños que disfrutan de la historia y la arquitectura. Entre las residencias reales de la Casa de Saboya —Patrimonio de la Humanidad—, destaca Villa della Regina, un palacio barroco con jardines en terrazas y frescos alegóricos que evocan escenas mitológicas, perfecto para pasear en familia. La Palazzina di Caccia di Stupinigi, pabellón de caza del siglo XVIII con decoración cinegética y salones monumentales, permite combinar arte y naturaleza en su entorno boscoso. El Palazzo Madama, en Piazza Castello, reúne 2.000 años de historia en un solo edificio: desde murallas romanas hasta fachadas barrocas, y subir a su torre medieval ofrece vistas panorámicas de la ciudad. El Museo Egipcio de Turín, considerado uno de los más importantes del mundo fuera de El Cairo, ofrece colecciones fascinantes que captan la atención de niños y adultos por igual, con piezas que recorren la historia del antiguo Egipto. El Museo del Cine, ubicado en la Mole Antonelliana, propone un recorrido visual y sensorial que también resulta atractivo para los más jóvenes. El Parque del Valentino, con su borgo medieval reconstruido y áreas amplias para correr o jugar, añade una pausa natural dentro de la ciudad. En su entorno, la Basílica de Superga, situada en una colina sobre la ciudad, combina arte, historia y vistas espectaculares, y su acceso en tren cremallera añade un elemento de aventura al recorrido familiar. Plaza tras plaza y palacio tras palacio, Turín propone una escapada cultural donde la magnificencia histórica se convierte en un juego para toda la familia.
Diciembre
Kenia en familia: safari en la sabana y descanso frente al Índico
Un safari en Kenia es una de esas experiencias que dejan huella también en los más pequeños. El viaje comienza en Nairobi, donde un guía local acompaña a la familia ya en el jeep desde el primer momento y convierte los traslados en una clase viva sobre el país y su fauna. En Amboseli, las manadas de elefantes avanzan lentamente por la sabana con el Kilimanjaro como telón de fondo, una imagen que difícilmente se olvida. El Lago Naivasha ofrece una experiencia distinta: navegar en barca entre hipopótamos y caminar por Crescent Island rodeados de jirafas y cebras permite observar a los animales a pie, sin prisas. En Masái Mara, los safaris diarios atraviesan paisajes infinitos donde leones, antílopes y otros animales aparecen casi sin aviso, mientras los almuerzos tipo picnic refuerzan la sensación de aventura. Las danzas y cantos masái al final del día acercan a las familias a la cultura local y a su forma de entender la naturaleza. Tras la intensidad de la sabana, el viaje se suaviza en Diani Beach, frente al Índico, con días de descanso, snorkel y paseos por el río Kongo al atardecer. Un cierre de año que combina emoción, descubrimiento y tiempo compartido en familia.












